¿A quién le respondo?
Al yo con problemas de papá; es ella, mi madre (la inconstante) ¿a la que le respondo?; es, al fin a mi mente o a mi corazón.
Quiero creer que a mi corazón, pero mi mente es poderosa sobre estos músculos involuntarios por definición.
¿Creo que le respondo a lo que no puedo ver, a esa esperanza pérdida de que un día me aceptes en tus brazos por quien me dicen que soy? No. 

No le respondo  ni a mi cuerpo, ni a mi espíritu,ni a mi sonreír.