No tengo voz para decirlo, por eso vengo y te lo escribo

No, ya no la tengo. Abandoné toda fuerza y me rendí. Nos rendimos. ¿Los conocí? ¿Me importa el hecho de que haya seguido con sus vidas? Supongo que siempre serán como una espina, molesta, pero con la que te acostumbras a vivir. Pero te puedes deshacer de ella sin ni siquiera darte cuenta.
Quiero tener el valor de poder reír y correr; huir sin sentirte obligada a regresar, sin sentirme culpable, pero tengo una alma tan buena. Ok, no jijijiji.


Fechado un 21 de Julio, tarde de ... una tarde (: