Random conversations.

     Hoy viajaba en el metro y mientras me perdía en las melodías del mp3, alcancé a escuchar la conversación de dos personas: una mujer de unos 35 años y un pequeño de 7 años ¿tal vez? Muy hablador por cierto. 
     Repasaron varios temas como dibujos animados, cultura, música, comida, Discovery Channel y el uso de lentes. Es aquí donde el niño pregunta a la mujer porqué usa lentes, y ella responde porque tienen problemas a la visión.
     El niño, muy intrigado, le dice que, cómo es posible que Harry Potter ocupe lentes, igual que los de ella, si es un mago, ¿por qué no lo arregla todo con magia?


  - Porque... porque el es humano, igual que nosotros y porque hay ciertas cosas que en el mundo de Harry Potter no son posibles de solucionar, sólo porque sí.
  - Pero el lo tiene todo, cómo es que no se arregla.
  - No lo sé... es porque sólo es un niño, y a su edad el no tiene permitido realizar ese tipo de cosas, y bueno la magia no es posible aplicarla en todos los casos.
  - Pero...pero... a veces uno debe creer en cosas que no ve, no importa lo tonto que suene, pero si lo sientes, puede ser verdad.
  - ¿Y dónde aprendiste eso?
  - En--


     Una lástima que el tren se detuvo en una estación y el niño se distrajo, dejando la frase sin terminar. Me habría encantado seguir escuchando esa conversación y haber descubierto la inteligencia tan asombrosa de ese pequeño.

     Una lástima y muy interesante fue que descubrí que aquellos personajes, ni siquiera se conocían. Una lástima, porque la razón de que ambos estuvieran conversando era que los padres de él estuvieron peleando durante todo el trayecto de viaje, y se perdieron parte de las sabias palabras de su hijo. Una sabiduría única, de esa que no se aprende de libros, si no que se vive y se utiliza.


     Fue algo lindo, en esta mierda de día.