Grandes cosas estoy dejando atrás. La palabra colegio ya no será parte de mi vida, mi rutina diaria, pero que me ayudó a conocer muy buenas personas que me gustaría conservar cuando esto acabe.
Con aquellos que no compartí o no aproveché mi tiempo compartiéndolo con ellos, bueno, la mejor de las suertes. La vida da demasiadas vueltas como para no encontrarlos en algún nuevo camino.
De verdad, por vez primera logro ver que este no es el final del camino, es solo una muralla que estoy a punto de atravesar para poder ver el otro lado, la vida de afuera, las nuevas compañías, los nuevos amores.
Casi por quinta vez que comienzo a llorar porque sé que es lo que se acerca. No valoro el colegio en el que compartí los últimos cuatro años, sólo a mi curso la "Peligrosa Unión" que puta que me hicieron bien, fueron como una terapia diaria para superarme. Gracias por haber estado alli. Su sola presencia, TODOS LOS PUTOS DÍAS DE MI VIDA, es invaluable.
A los profes también, los cascarrabias, los que son flexibles, los que no, los que vieron lo bueno y lo malo, gracias. Excelentes personas que hacen un excelente trabajo por el que ni siquiera les pagan: cuidar de 22 pequeños, sin rumbo, decisiones tomadas o siquiera una idea de lo que son.
No bullshit, im gonna miss my old school days. Never thought that way.